Farandula

El imperio de las Kardashian, ¿cuál es el secreto?

 Recientemente, Kim Kardashian volvió a ser noticia, no se trató de un escándalo sexual o de un nuevo reality show; en esta ocasión se debió a una reunión que tuvo con el presidente Trump. El extraño suceso se llevó a cabo a petición de la modelo para que se conmutara a Alice Marie Johnson, que fue condenada hace 21 años por traficar con drogas.

Era la primera vez de Alice Marie y fue condenada a cadena perpetua por poseer cocaína. El delito no fue violento, pero con la condena pasaría el resto de su vida tras las rejas; afortunadamente para su causa, la reunión de Kim con Trump resultó en un perdón presidencial y en algunos días saldrá libre.

Kim aseguró estar harta de centrar su fama y riqueza en cuestiones materiales, por lo que esta acción sería la primera de muchas para cambiar el rumbo de su vida. La acción en un principio parece fuera de lugar, más si tomamos en cuenta el origen de ese extraño imperio llamado Kardashian.

Robert: el origen de las controversias

El apellido Kardashian es símil de escándalos, la primera vez que encabezó los periódicos y programas televisivos fue al día siguiente del asesinato de Nicole Simpson y Ronald Goldman, cuando un nervioso Robert Kardashian leyó la carta, con tintes suicidas, de O.J. Simpson. El hecho provocó la mayor persecución en la historia de Estados Unidos y lo que a la larga fue llamado "El Juicio del Siglo".

La fama de Robert Kardashian escaló un peldaño más cuando se integró al "Dream Team", el grupo de abogados que defendió al exjugador de los Buffalo Bills. Las pruebas demostraban que Simpson había asesinado a su exesposa y a su amigo, pero gracias a una macabra defensa que se encargó de cuestionar los hechos (en lugar de demostrar la inocencia de su cliente), el jurado concluyó que Simpson era inocente. En el video del hecho se puede ver la reacción del padre de las Kardashian, su equipo ganó el caso, pero claramente mantuvo dudas sobre la inocencia de su amigo.

A raíz del caso, Robert Kardashian se convirtió en una celebridad por accidente al realizar diversas entrevistas para noticieros y programas de televisión hasta su muerte en 2003.

Kim K Superstar, el renacimiento del escándalo

Kim Kardashian era la segunda hija del controversial abogado y comenzó a recibir la atención de la prensa cuando se convirtió en la asistente personal de Paris Hilton. Este fue el primer paso, pero en el 2007 un video le cambiaría la vida.

Se trató del video  sexual que protagonizó con el músico Ray J, publicado en febrero de ese año. Inmediatamente después de su salida a la luz, demandó a la empresa que lo distribuyó y al poco tiempo llegó a un acuerdo de 5 millones de dólares. A raíz del escándalo, en octubre, firmaron un contrato para crear un reality show y en diciembre ella posó para Playboy.

El programa se adentraría en la vida de Kim y en su controversial familia, conformada por su madre Kris Jenner, sus hermanos Robert, Khloé y Kourtney, sus medias hermanas Kendall y Kylie, y su padrastro Bruce Jenner, personaje que volvió a colocar a la familia en el centro de los reflectores años después.

Caitlyn Jenner, el otro lado de la familia

Bruce fue un medallista olímpico que se casó con la matriarca de las Kardashian en 1991, poco tiempo después del divorcio entre Robert y Kris. Con su nueva esposa tuvo dos hijas y se convirtió en un personaje recurrente en el programa de televisión de Kim, pero tomó el protagonismo cuando anunció su cambio de sexo en 2015. Un año anterior se había separado de su esposa, su decisión encabezó los tabloides de todo el mundo y Caitlyn se convirtió en la mujer transgénero más famosa del mundo.

El matrimonio perfecto

En 2012, Kim confirmó su relación con Kanye West. La relación coincide perfectamente con la vida de la familia. Desde críticas a presidentes hasta controversiales comentarios durante premios de música, el rapero estadounidense claramente sabe (al igual que su esposa) que cualquier publicidad es buena.

El estilo de vida americano

El triunfo de la familia Kardashian es incuestionable: los perfumes de Kim recaudan alrededor de 14 millones de dólares por semana, el labial de Kylie 420 millones de dólares en 18 meses y Khloé obtuvo un millón con el estreno de su marca de pantalones de mezclilla. Claramente en estos negocios hay algo más que un video pornográfico.

Kim Kardashian y su familia engloban el sueño americano, esa deseada movilidad social que hacía que un migrante pobre europeo pudiera convertirse en un exitoso empresario. La familia nació a raíz de dos migrantes armenios que huyeron de sus tierras por el terrible genocidio, una generación después engendraría a uno de los abogados estadounidenses más exitosos.

En teoría, el sueño americano puede ser obtenido por medio de la educación o del talento. El programa deportivo estadounidense se caracteriza por las grandes oportunidades que les brinda a los jóvenes. Allá, una medalla de oro no es resultado de la suerte, sino del apoyo institucional que tiene cada deportista. Caitlyn Jenner fue el mejor ejemplo, debido a que sus triunfos la convirtieron en una heroína digna de entrevistarse con el presidente y aparecer en una caja de cereales.

Por otro lado, Kim Kardashian engloba una parte de la sociedad estadounidense, una comunidad obsesionada con la individualidad que está dispuesta a demandar con tal de obtener un beneficio. Un grupo que sacrifica la privacidad con tal de obtener fama y los mayores placeres de la vida.

Noam Chomsky aseguró que el sueño americano ha muerto, que la nueva generación estadounidense se encuentra ante un escenario desolador donde la prometida movilidad social se encuentra encadenada por los altos precios de las colegiaturas universitarias y por uno de los sistemas de salud más caros del mundo.

Para una juventud que debe regresar a vivir con sus padres ante la falta de oportunidades, la familia Kardashian se convierte en la leyenda dorada, digna de admiración y respeto. En esa historia que los padres fundadores prometieron, pero el capitalismo salvaje erradicó.