El crimen de la jubilada que muestra el horror en Morón

Para la Justicia, la docente actuó junto a su novio, un ex presidiario. La víctima, de 60 años, recibió un tiro en el pecho durante el asalto a su casa. También detuvieron a su sobrino y a la encargada de una remisería, que habría organizado el golpe.

 La casa estaba revuelta. Los cajones, la ropa y las cosas de la cocina, todo desparramado en el piso. Sentada en su sillón con un tiro en el pecho encontraron a María Petrona Narváez (60). Al menos dos ladrones había entrado a robarle: buscaban 200 mil pesos de la venta de un terreno. No eligieron al azar la vivienda de Fraga 3099, en Merlo, sino que alguien la "vendió". Ahora, tres semanas después, por el crimen detuvieron a una maestra jardinera junto a su novio, a otra mujer y a un sobrino de la víctima, que habría sido el entregador.

"Mary", como la conocen sus vecinos, estaba jubilada. "Había vendido unos lotes", contaron. Juntaba peso por peso para poder viajar a Catamarca a visitar a su familia y, sospechan, tenía la plata en su casa. Cometió el "error" de contarle a un familiar.

El jueves 26 de abril al mediodía la sorprendieron en su casa. Fueron directo a buscar la plata. No hubo gritos ni forcejeos, o al menos nadie los escuchó: a "Mary" la mataron de un tiro en el corazón. Murió en el acto.

La puerta delantera no estaba forzada. No habían ingresado por el fondo porque un albañil trabajaba en una casa lindera y no vio a nadie ni notó movimientos extraños.

"Hubo una llamada al 911 de una persona que denuncia que escuchó un disparo y que vio a dos personas salir corriendo. Dijo llamarse Lucas. Pero cuando rastreamos el número de teléfono es el mismo que usa Matías (22), pareja de la sobrina de la víctima, con quien comparten el terreno. Cuando la Policía lo entrevistó dio otra versión a la del llamado y se contradijo", confiaron fuentes del caso a Clarín. A los vecinos, se supo después, les contó cosas diferentes sobre lo que había pasado. "Fue el primero en caer detenido", agregaron.

María Petrona Narváez tenía 60 años

Lo que más lo comprometió fue que las puertas no habían sido forzadas. "La única entrada posible era a través de un alambrado roto, al que sólo podrían haber accedido desde la casa de Matías y la sobrina de la víctima", explicaron los voceros.

Tres días después del crimen, cuando acababan de enterrar a María Petrona Narváez, la Policía detuvo a este joven, un remisero que no tiene antecedentes.

"Fue a través de tareas de inteligencia que se llegó a la remisería donde trabajaba el sospechoso", detallaron fuentes policiales.

Los testigos revelaron que en ese lugar se había comentado varias veces la existencia de los 200 mil pesos en la casa de María Petrona. Y que el día del crimen la mujer que trabaja como telefonista y coordinadora de la remisería, Elisabet (34), llegó acompañada de dos personas.

La principal hipótesis es que eran los asesinos contratados por Elisabet: el ex presidiario Diego "El Colo" Godot (38) y su novia, Vanesa Briseño, una maestra jardinera de 39 años.

"Aquel día, la coordinadora de la agencia le encargó a un chofer de la remisería que llevara a ?El Colo' y a la maestra a tres direcciones. Primero fueron a la zona de la casa de la víctima; después a un centro comercial de Moreno, donde sospechamos que gastaron parte del botín; y, por último, los dejó en su casa", explicaron las mismas fuentes.

En esa casa, el viernes a la madrugada detuvieron a ?El Colo", el único con antecedentes penales y una estadía reciente en un penal de San Luis. También a su novia, que trabajaba en un Jardín de Infantes de General Las Heras (provincia de Buenos Aires). "Dijo que estaba en el Jardín el día del crimen, en una escuela rural, pero lo extraño es que no tenga como probarlo: aseguró que ?no hay señal' de celular en la zona", advirtieron los voceros.

A Elisabet la encontraron en la Remisería Gaboto, el lugar donde supuestamente se planificó el robo. "La coordinadora de la agencia fue la única que declaró y dijo ser inocente. Apuntó contra dos choferes que le deben dinero y negó conocer a la pareja acusada. Estamos investigando su versión de los hechos, pero no es la principal hipótesis", adelantaron los investigadores.

Ahora esperan las pericias de los teléfonos celulares de los cuatro detenidos para encontrar llamadas o mensajes de texto que los incriminen. También analizan sus huellas digitales con los rastros hallados en la casa de la víctima. "No descartamos que haya más personas involucradas, pero tenemos pruebas suficientes para pensar que entre estos cuatro se planeó y se cometió el crimen", coincidieron las fuentes.

La investigación está a cargo de Mario Ferrario, de la Fiscalía N° 3 Morón.