Se construye el hotel con más estrellas del Universo

Cada vez más el turismo se presenta como una industria que prioriza la búsqueda de nuevas experiencias, tal es así que los diferentes actores del sector intentan, día tras día, buscar nuevas propuestas que permitan dar un salto de calidad en el mundo de la hospitalidad. En esa competencia por lograr el asombro del público las diferentes marcas hoteleras se debaten por lograr no sólo estrellas que sirvan para vestir su nombre sino también reconocimientos internacionales. Pero en los últimos días una noticia conmovió al mundo del turismo planetario ya que se dio a conocer que en tan sólo cinco años el hotel Aurora Space Station Orion Span abrirá sus puertas marcando así el primer paso hacia el turismo espacial.

El proyecto -que es llevado adelante por la compañía Orion Span y que actualmente se encuentra en obra en Houston, Estados Unidos- contará con 42 metros cuadrados distribuidos en cuatro suites equipadas para recibir a cuatro turistas, los cuales contarán con el servicio de atención personalizada de dos astronautas profesionales que harán las veces de pilotos y azafatos. 

El hotel al que se llegará tras 30 minutos de vuelo y que estará gravitando a unos 320 kilómetros sobre la superficie de la Tierra, en la denominada órbita baja terrestre, orbitará nuestro planeta cada 90 minutos y ofrecerá a los visitantes la posibilidad de disfrutar de unos 16 amaneceres y ocasos diarios además de la belleza impactante de la aurora boreal, algo ideal para los amantes de las fotografías y las filmaciones. Entre los servicios que tendrán a disposición los turistas se encuentran chats de video en vivo, por medio de Internet de alta velocidad inalámbrica. Además tendrán la posibilidad de flotar, caminar en el aire y hasta jugar con los objetos aprovechando la gravedad cero. Los viajeros formarán parte de proyectos de investigación entre los que se destaca el cultivo de alimentos en órbita, que luego podrán llevar a sus hogares a modo de recuerdo. Para el regreso al planeta azul la compañía Orion Span prevé para los aventureros una recepción de bienvenida al estilo de las que se les prepara a los grandes héroes. 

El nuevo proyecto propone una tarifa de US$9,5 millones que habilitará a los turistas a disfrutar de una estadía de doce días. Pero no todo es color de rosa y aquellos que quieran vacacionar en la estación espacial deberán recibir un entrenamiento intensivo de tres meses previo al viaje -incluido en el valor del paquete turístico-. La capacitación que se realiza por astronautas profesionales, veteranos de la industrial espacial, en simuladores tiene como objetivo poner en tema a los visitantes. "Aurora Station tendrá múltiples usos, dado que puede servir como apoyo para la investigación tanto de la gravedad cero como para la realización de viajes autorizados para agencias espaciales. Pero nuestra meta va más allá, el próximo desafío será lanzar los primeros condominios en el espacio, ahora es sólo cuestión de tiempo", concluyó Frank Bunger, presidente ejecutivo y fundador de Orion Span.

La competencia

Orion Span no es la única empresa que tiene como objetivo ingresar en el mercado del turismo espacial. A ella se le suma Virgin Galactic, fundada por Richard Branson que propone viajes espaciales de algunos pocos minutos, una experiencia que tiene un costo de US$250.000. Axiom Space es otra de las empresas que apuesta a este mercado. La firma con sede en Texas, dirigida por un ex gerente de la Estación Espacial Internacional (EEI), tiene entre sus planes poner en órbita su propia estación espacial comercial para 2024, aunque afirman que a partir de 2019 estarían en condiciones de iniciar los viajes llevando a sus turistas. En tanto los rusos anunciaron que su Agencia Espacial Federal construirá un hotel de lujo con cuatro habitaciones equipadas con ventanillas, dos baños y gimnasio en el que hospedarse durante catorce días demandará US$40 millones.

Algo de historia

El primer turista espacial fue el multimillonario norteamericano Dennis Tito, que en 2001 desembolsó -por un viaje de ocho días a bordo de la Estación Espacial Internacional- unos 20 millones de dólares que sirvieron para engrosar las arcas de la Agencia Espacial Rusa. A él le siguieron otros excéntricos millonarios en búsca de nuevas emociones. El último que se embarcó en semejante aventura fue el canadiense Guy Laliberté que, en 2009, desembolsó una cifra cercana a los 40 millones de dólares que sirvieron vivir once días en el espacio.