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Papelón en el primer programa "Ojos que no ven" de Canal 13

Los programas que conduce Andrea Politti siempre dan que hablar. Ya sea por las extravagantes historias que presenta o por sus particulares protagonistas, la siempre versátil animadora ha logrado instalarse en el centro de la agenda mediática con sus polémicos "talk shows": desde el histórico "12 Corazones", un éxito en rating y aceptación del público a "Cuestión de Peso", ciclo que lideró por dos años, y que ella comenzó en 2006.

"Ojos que no ven", el nuevo programa de Politti, que la devuelve a la pantalla de El Treceluego de un hiato donde se desempeñó en otros medios y tareas, no es la excepción. Apenas con dos emisiones, el show ya consiguió sus primeras risas, fanáticos y -por supuesto- críticas. 

En Ojos que no ven" Andrea invita a quienes no se animan a declarar un amor (por vergüenza, por prohibido, etc.) a enfrentar su miedo y abrirse ante su amado quien, también invitado al piso, deberá adivinar -si puede- la identidad de su pretendiente a través de experiencias sensoriales, ya que se encuentra hasta último momento desprovisto del sentido de la vista.

La dinámica divertida que se genera con el invitados que tiene los ojos vendados, la picardía de Politti para comandar el momento y el aporte que hacen los especialistas de la psicología, astrología y orientación sexual desde el panel que la acompaña, hacen del programa una propuesta interesante para las tardes de verano.

Pero, tal como empezó a circular en las redes sociales, el éxito de audiencia que tuvo el espectáculo ya en su inicio tiene un secreto no tan colorido.

"Me causan gracia estos programas sobre encontrar el amor. Porque están tan arreglados que no se dan cuenta que su mayor falla es encontrar gente con redes sociales abiertas", publicó una usuario de Twitter.

"Creo que 'Ojos Que No Ven' está un poquito armado, un poquito", escribió irónicamente otro.

Otro que se sumó a la ola de críticas que posicionó el tema en lo más hablado del día en Twitter Argentina dijo: "Basta Andrea, ya vimos en Facebook que son pareja hace 8 años. Mandarina, tratá de producir programas que no insulten la inteligencia de la audiencia. ¡PAPELON!".

La situación a la que hacen referencia las publicaciones sucedió en el programa de ayer cuando llegó el turno de la historia de Alejandro Virlante, quien confesaba su amor a una supuesta antigua compañera de colegio Gabriela Romano.

En un simple trabajo de investigación en Facebook, el público no tardó en averiguar que esta declaración tenía muy poco de sorpresa, ya que Gabriela y Alejandro no sólo ya compartían una relación, sino que luego de comprometerse en 2010, se casaron 3 años después y desde ese momento viven felices una consolidada historia de amor.

"'La navidad es amor en acción. Cada vez que amamos, cada vez que damos, es Navidad.' 8 navidades juntos", publicó Romano en su cuenta personal de Facebook, esta última navidad que pasó con su marido y su familia.

El programa, que había empezado con el pie derecho en términos de rating (debutó con 6.2) , ahora trastabilla por su producción y por un secreto que resuena en redes sociales y que expone que ahí nada es tan real como dice ser.