Como Barcelona cuida a Messi con millones y detalles

El club le firmó un contrato que empujó a Leo a rechazar una oferta impactante del Manchester City. Y el DT Valverde, si es necesario, lo guarda una hora en el banco en un partido de Liga de Campeones.

 Al final, el bueno de Valverde borró la respuesta enigmática que el día anterior le había dado a Clarín cuando lo consultó sobre si tenía un plan de rotación para Leo Messi. Parece que sí. Lo dejó chupando frío en el banco mientras el Barcelona asumía la responsabilidad de un partido sobrado para sus necesidades. No tenía ninguna. Para colmo, a los 18 minutos llegó la noticia de que el colombiano Juan Cuadrado ponía en ventaja a Juventus ante Olympiacos. Fin de las ilusiones del Sporting. Debía ganar y que la Juve perdiera en El Pireo.

Valverde no cuidó las piernas de Messi pensando en Sampaoli. Lo hizo porque debe cuidar las finanzas del Barcelona que acordó un contrato estratosférico con Messi. El rosarino firmó 100 millones de euros repartidos en 5 años con lo cual piensa recuperar lo que debió pagar al fisco por algunas distracciones contables de los últimos tres ejercicios fiscales. Y además otros 70 anuales que, con los descuentos que ahora (se espera) cumplirá prolijamente, le quedarán alrededor de 35 millones por año. Será el mejor pago del mundo, casi a nivel de NBA. La familia se agranda, Thiago y Mateo tendrán un hermano: otra boca que alimentar. Más allá del chiste (¿vulgar?), está muy bien que Messi sea el mejor pago según los parámetros de la industria del deporte. El mejor contrato para el mejor jugador.

Hasta donde se sabe, los números que ayer reveló el diario El Mundo no fueron puestos en duda desde la directiva del club ni desde el entorno de Messi. Mucho menos, desmentidos. Se conocieron justo el mismo día que el diario madrileño Marca publicó que Leo rechazó una oferta colosal del Manchester City: 100 millones de euros en concepto de prima de fichaje y 50 millones netos anuales de salario.

Los números que logró Messi en su nuevo contrato fueron una bendición para el vestuario que ahora tiene más alta la vara salarial. El resto ganará mucho menos que Messi. Pero en cada renovación ganará mucho más. El club, en tanto, está al borde de incumplir el Fair Play financiero de la UEFA. Se verá no ahora, sino en el mercado de verano (mitad de 2018) cuando salgan a reforzar en serio este plantel de escasas figuras rutilantes, a reemplazar la ausencia de una estrella como Neymar. La parte no dicha de esta bendita renovación millonaria es que Leo, además, exigió fortalecer al grupo. "Hay que ganar", dice. Y con lo que hay, no se podrá aspirar a mucho.

Las piernas de Messi estuvieron enfundadas en pantalones térmicos y con una frazada en los espantosos primeros 45 minutos que jugaron el Barça y el Sporting. Hay una viejísima canción de Serrat que en su letra decía: "Si falta usted, no habrá milagro". Aquí también se trata del amor, de otro tipo, pero amor al fin. Si falta Messi nunca hay milagro. Lo produjo apenas reanudaron, cuando Valverde lo sacó del banco y lo mando a calentar. El Barça ya estaba en ventaja porque Paco Alcacer cabeceó un corner desde la izquierda en el primer palo, mal marcado por Gelson Martins y Cristiano Piccini. ¿Qué podía esperarse de jugadores que usan números como el 77 y el 92?

Si bien no había clima para fiesta, al menos los que pagaron las entradas que iban desde los 44 euros hasta los obscenos 618 de un palco al que solo le falta sauna, recuperaron parte del dinero. Messi estaba con ellos, no quiso hacerles perder dinero; justo él.

Valverde no es tonto. Cuidó a Messi y también cuidó al espectáculo. En Champions (en el espectáculo Champions) Messi es imprescindible. ¿A quién van a tomar las cámaras, a Semedo, a Aleix Vidal, al insulso Denis Suárez? Pues entonces, Messi al campo a dar algún que otro milagro. Y la media hora que jugó fue una especie de entrenamiento con público, hasta ridiculizando a Coentrao, el portugués que jugó en el Madrid y que ante el ridículo recibió el cantito "que malo eres, Coentrao, que malo eres". Caminó Leo, como camina siempre. Pillo, siempre estuvo en el momento indicado en el lugar correcto. Por eso no corre. Como decía Cruyff, "hay que llegar antes, no correr mucho". Y Leo lo sabe. Y lo hace. En la primera que fue a buscar a espaldas del central lo pescaron en un offside de lupa. En la segunda quiso pasar entre cuatro y lo frenaron. En la tercera hizo la pausa, encontró el hueco y lo dejó solo a Suárez para que éste le pusiera la pelota atrás a Alcacer. No fue gol por poco. Sonó raro para el forastero escuchar "u-ru-gua-yo" premiando el esfuerzo de Suárez, otro que está en los puestos más altos del cariño catalán. Además, es amigo de Leo.

¿Cuánto es que cobra Messi? Mucho. Fortuna. Lo que no puede decirse es que robe la plata. Ni siquiera en partidos de trámite como ante Sporting donde el que arriesga es él. Arriesga las piernas, esas que le hicieron ganar todo al Barca en la última década. ¿Qué sería del Barsa si hubiera ido con aquella oferta de la que habló el diario El Mundo? Son esas mismas piernas que pusieron a Argentina en la final de un Mundial y la llevan a otro, angustiosamente. Messi no tiene precio.

Cumplió Valverde y le ahorró una hora de desgaste a Messi y de preocupación a Sampaoli. Como es habitual, el Camp Nou se rindió ante su ídolo, en ese pase quirúrgico a Alcacer en el frustrado segundo gol del minuto 87 que terminó siendo en contra en el 89. Y en la ovación del 90. Conmovedora, aunque parecía vacía esa mole gigantesca que es el estadio del Barça. Una multitud, después de todo, aplaudía de pie a un millonario. Pocas veces hay milagros como los que produce Messi.

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