Bariloche con un frío récord y 30 horas sin luz

Más de la mitad de los barrios estuvieron afectados y aún quedan 10 mil vecinos sin servicio. Hoy a las 4 la mínima llegó a 25,4° bajo cero y es la más baja de la historia.

 La tormenta de nieve del viernes y sábado dejó un caos detrás de sí. El sistema de servicios de Bariloche se vino abajo casi por completo. Durante cerca de 30 horas el 50% de los barrios permanecieron sin electricidad, sin Internet y sin servicio de teléfonos. El corte afectó a más de 70 mil personas. Se estima que esta tarde por los menos 10 mil usuarios todavía están sin conexión. El clima mostró su rostro más helado durante la madrugada. Según el Servicio Meteorológico Nacional, a las 4.22 la temperatura mínima bajó hasta los -25,4°C con -29 grados de sensación térmica. Justo cuando la temporada alta acaba de arrancar y hay unos 30 mil turistas de vacaciones.

La marca fue considerada histórica por el SMN. "Bariloche: luego de la validación de los datos, confirmamos que a las 4:22 la temperatura mínima fue de -25.4 grados, récord absoluto", publicó el centro de prensa del organismo en su perfil de Facebook.

En San Martín de los Andes un número inestimado, pero calculado en miles, también sufren cortes de electricidad. Por otro lado, el aeropuerto de Neuquén capital superó su capacidad de atencióncuando fueron desviados siete vuelos hacia esa ciudad que originalmente tenían como destino Bariloche. Hubo quejas, largas colas de espera y momentos de mucha tensión entre los turistas y viajantes habituales a esa localidad administrativa y petrolera. Los hoteles del centro también quedaron repletos y sin plazas debido a esta circunstancia.

El aeropuerto de Bariloche colapsó. Cientos de turistas de Argentina, Brasil y Chile, debieron quedarse en el edificio entre 35 y 40 horas a la espera de una solución para sus vuelos suspendidos. Pasaron frío, hambre y angustia. En la la madrugada el espacio dejó de brindar electricidad y calefacción. Según pudo averiguar Clarín, las empresas Aerolíneas Argentinas y LATAM les ofrecían devolverles los pasajes o reprogramar sus viajes con vuelos para el jueves próximo. La estadía debían pagársela ellos mismos en una ciudad que se encuentra al 90% de su ocupación hotelera. Una tercera posibilidad surgió más tarde: moverse hacia Neuquén, pero con los gastos a su cuenta. Hasta hoy al mediodía la mayoría todavía no había logrado salir de la ciudad.

Alrededor de 50 de ellos se dirigieron ayer hasta las oficinas centrales de Aerolíneas Argentinas, pero estas lucían cerradas. Un grupo se encargó de reclamar a los gritos en plena calle Mitre por su complicada situación. Fuentes de la empresa consultada por Clarín explicaron que al tener todos los vuelos prácticamente completos por las vacaciones de invierno se está dificultando la reubicación de los pasajeros.

El servicio público de transporte dejó de funcionar hasta hoy a la mañana ante la reticencia de los choferes de transitar por las calles tapadas de nieve y hielo. Los servicios de larga y media distancia tuvieron que ser suspendidos por el mal estado de las rutas provinciales y nacionales.

Las calles de la ciudad se vieron cubiertas de una capa resbaladiza que hacía muy peligroso el tránsito de vehículos sin cadenas o de coches conducidos por personas inexpertas. Durante el día decenas de automóviles iban quedándose a los costados de las avenidas tradicionales sin posibilidad de avanzar.

La ruta 23 que une Bariloche y Viedma permanece inhabilitada para prácticamente cualquier transporte. Sólo se les permite el paso a camionetas 4x4 con cadenas. La ruta entre Bariloche y Piedra del Aguila ubicada a medio camino de Neuquén está cortada aunque fuentes de Vialidad Nacional aseguran que la están despejando en este mismo momento.

La ruta 40 en el tramo de los Siete Lagos está cerrada. También fueron cerrados los pasos internacionales Cardenal Samoré (La Angostura) y Pino Hachado (Zapala).

Ayer en Bariloche, mientras se cumplían las primeras 24 horas sin electricidad en la ciudad, se agotaron las pilas y las velas. La mayoría de los supermercados sólo recibía efectivo porque no funcionaban las tarjetas. A las 19 se hizo de noche y en las avenidas Pioneros y Bustillo era evidente que miles de turistas, alojados en hoteles y complejos de cabaña, tuvieron que acostumbrarse a la idea de estar a completamente a oscuras.

Pasado el mediodía de ayer, a los costados de la avenida Pioneros al 8500 (en el cruce que lleva al Catedral) se acumulaban los autos que habían sido atrapados por las precipitaciones o que directamente no podían salir de los lugares donde los habían dejado el día anterior. "No tendrá una botella para poner un poco de agua a mi auto, no consigo por ningún lado", le indicaba un turista a este diario --que realizó una recorrida a lo largo de la zona-- mientras preocupado iba casa por casa solicitando ayuda. Unos metros antes un joven llamaba a una grúa para que lo saque de un pozo en el que estaba encajado. Enfrente una pareja, luego de una hora de intentos frustrados, se resigno a abandonar su vehículo porque sin cadenas era imposible salir.

Lo propio ocurrió en las calles más céntricas. Otros tantos conductores perdieron el control de sus vehículos y se estamparon contra la nieve acumulada al borde de las veredas.

No pocos turistas decidieron explorar sus áreas cercanas a pie en tanto la luz del día los acompañó. Al caer la noche todos volvieron a sus casas apurados por la noche y el frío para iniciar un reposo anticipado. Con las baterías de los celulares agotadas, las comunicaciones volvieron a cero como hace un siglo atrás.