Diez pases que pudieron haber cambiado la historia

Desde Maradona a River y Bochini a Boca, pasando por Batistuta a San Lorenzo, un puñado de historias para recordar.

 Cada vez que comienza un mercado de pases, arranca una interminable danza de nombres. Algunos, más realizables y otros, más difíciles. Incluso, se mencionan personajes ilógicos, ya sea por juego o billetera.

Aquí un compilado, elaborado por Clarín, de diez de los pases frustrados más atrayentes del fútbol argentino. Y que pudieron haber cambiado la historia, sí.

Diego Maradona a River

? Antes de ser ídolo en Boca, Diego Maradona brillaba en Argentinos Juniors. Y fue allí donde un día le dio un baile a River en el Monumental, con un 2-0 y una gran actuación del 10. "El Caso Maradona: ¿River una solución?", tituló en aquella edición de 1980 la revista El Gráfico, con una foto de portada resonante: Diego con la camiseta millonaria en su hombro.

En una nota de Clarín del 16 de enero de 1981, un mes antes de su llegada a Boca, era River el que le competía a Barcelona y Juventus por el pase del 10. Allí se hacían referencia a los 6 millones de dólares y la cesión de dos jugadores (entre ellos sonaba Leopoldo Jacinto Luque) que estaba dispuesto a dar el club de Núñez.

Incluso, en aquel lejano 1981, Maradona confesó: "Tenía la ilusión de ir a River". Sin embargo, su llegada no prosperó porque Rafael Aragón Cabrera, entonces presidente del club de Núñez, no estaba dispuesto a pagarle un contrato mayor a los que tenían Ubaldo Matildo Fillol y Daniel Passarella.

Américo Gallego a Boca

El Tolo Gallego llegó desde Newell's para reforzar a River en el Nacional de 1981. Sin embargo, antes posó con la camiseta de Boca. ¿Cómo sucedió? Sus buenas actuaciones en Rosario atrajeron también al otro poderoso club de la Argentina.

El lunes 12 de enero de 1981, Clarín publicó que Newell's le había puesto precio al volante central: 850 mil dólares y la decisión definitiva de Carlos Damián Randazzo, tasado en US$ 250 mil. Boca tenía tiempo de comunicar su decisión hasta el miércoles, apenas 48 horas después.

Las autoridades de Newell's habían decidido bajar sus pretensiones -habían pedido por Gallego un millón de dólares- e incluso aceptar como parte de pago al delantero. Sin embargo, había posiciones encontradas en la Comisión Directiva de Boca y el pase no se hizo. La foto quedó en el recuerdo, sobre todo porque el Tolo se transformó en ídolo de River.


Sergio Goycochea a San Lorenzo

?El caso de Goycochea fue uno de los más resonantes de finales de la década del 80. El arquero que se convertiría en estrella en el Mundial de Italia 1990 tenía todo acordado para pasar de River a San Lorenzo en una sesión múltiple de jugadores entre ambos clubes: Goyco y Néstor Gorosito, por el lado de los de Núñez, y José Luis Chilavert y Darío Siviski, desde Boedo.

Sin embargo, el trato entre los presidentes de los clubes, Hugo Santilli y Fernando Miele, fracasó. Goycochea no pasó la revisión médica y, pese a los intentos de ofrecer a Oscar Passet y 250 mil dólares, la operación múltiple se cayó. En ese momento, incluso, se llegó a hablar de que el arquero tenía HIV, algo que todos los involucrados desmintieron al afirmar que se trataba de una lesión en el hombro.

En una extensa charla con Clarín en Lima, su pueblo, en agosto de 1988, Goyco se quejó "por el tratamiento que se le dio al tema" y sostuvo que "en pocos días más volveré a los entrenamientos, una vez comparados los análisis solicitados".

José Luis Chilavert a River

Como se mencionó en el caso anterior, lo que le pasó a Goycochea repercutió directamente en la carrera de Chilavert, quien incluso llegó a posar con la camiseta de River para una producción de la revista El Gráfico.

El arquero de San Lorenzo fue uno de los nombres apuntados por aquel River de mediados de 1988 para formar un súper equipo. Primero, contrataron a Menotti como DT. Además de adquirir a figuras del fútbol argentino, como Carlos Enrique (Independiente), Julio Zamora (Newell's) o Enrique Corti (Instituto), repatriaron a Passarella y a Claudio Borghi, que habían jugado en Italia, y a Jorge Pipa Higuaín, del fútbol francés.

Entre todos esos nombres apareció el del arquero paraguayo. Llegó a formar parte de la pretemporada de aquel plantel de Menotti, que pese a las incorporaciones no pudo ser campeón. Con su pase también se cayó el de Darío Siviski, quien se enojó mucho con los dirigentes.


Ricardo Bochini a Boca

Un 9 de enero, en Mar del Plata, se inició la historia del pase que no fue. Ricardo Bochini había terminado de disputar con Independiente un amistoso frente a Boca. Con el pitazo final, cambió su camiseta y salió del estadio con la azul y oro puesta. "Esta locura es posible", tituló entonces El Gráfico. Pero, ¿qué había de cierto? Nada.

La publicación se escudaba en la buena relación de Bochini con Omar Pastoriza, entonces entrenador del Xeneize, además de que todavía no había renovado su vínculo con Independiente y se hablaba de su deseo de cambiar de aire, algo que nunca hizo, ya que debutó en 1972 y se retiró en 1991 jugando siempre en el mismo club.

Días después, el 13 de enero, y ante la ola de rumores, Clarínpublicó que Independiente había declarado intransferible al Bocha. "Es un pedazo de Independiente y no lo vamos a deja ir a Boca ni a ningún otro lado", declaró Pedro Iso, presidente del club de Avellaneda en aquel momento.


Preben Elkjaer Larsen a River

La Dinamarca del Mundial de 1986 (que fue eliminada tempranamente por España en los octavos de final) eclipsó a los fanáticos del fútbol, entre ellos a Diego Maradona. Y su delantero Preben Elkjaer Larsen llamó la atención de varios clubes, entre ellos River, que dos años después se animó a seducirlo con la idea de jugar en la Argentina.

El 23 de enero de 1988, de hecho, Osvaldo Di Carlo, vicepresidente de River en ese momento, no descartó los rumores que ubicaban a Larsen en Núñez. El dirigente explicó que en abril de ese año se iban a reanudar las conversaciones con el Verona para intentar incorporarlo a préstamo. Pero esa transferencia nunca llegó.


Valentino Mazzola a Huracán

Mucho antes, en la década del 40, Valentino Mazzola era sinónimo de buen fútbol. Era el capitán, la figura, el ídolo, el goleador frecuente, la referencia inevitable de aquel Torino que murió en una de las tragedias aéreas más duras del fútbol.

En ese 1949 en el que aquel avión se estrelló, Mazzola deseaba jugar en Huracán. Le fascinaba el fútbol argentino y le había agradado el Globo de Newbery, que en los días de la niñez de Valentino había sido el más campeón de los años 20.

La revista Goles contó la anécdota: el crack italiano mandó una nota a la revista comentando su deseo. Y desde la redacción lo contactaron con el club de Parque de los Patricios. No se conocieron los pasos siguientes. Poco después, la tragedia se llevó al Messi de los años 40.


Pep Guardiola a River

Si bien los más jóvenes lo reconocerán por sus múltiples logros como técnico, Pep Guardiola supo ser también uno de los pilares en el Barcelona de la década del 90. Y en 2005, en el tramo final de su carrera como futbolista, sonó como refuerzo de River, que acababa de vender a Javier Mascherano.

Según publicó Clarín el 13 de julio de ese año, la idea de contratar al volante central español existió y hasta hubo negociaciones. Pero no llegaron a buen término: "Guardiola no jugará en River", le dijo entonces José María Aguilar, presidente de River, a este diario.

Leonardo Astrada, entrenador de aquel equipo, también se refirió a la situación del español, que jugaba en Qatar. "Verdaderamente no sabemos cómo está Guardiola y por eso nos abrimos de la negociación", afirmó el Negro.


Gabriel Batistuta a San Lorenzo

En 2004, San Lorenzo tenía una ambición enorme: contratar a Gabriel Omar Batistuta. Y desde su entorno decían que el delantero de la Selección, quien ya tenía 35 años, estaba "ilusionadísimo con jugar en un grande".

"Si bien fue una conversación superficial, Tinelli es un gran colaborador de San Lorenzo y podría ayudarnos para que Batistuta venga a jugar a nuestro equipo", había confesado Alberto Guil, presidente del club en ese entonces.

Sin embargo, el 30 de julio, Batistuta rechazó la oferta. Adujo problemas personales -lo incomodaba el momento político y social de la Argentina- y se supo que no podía terminar su vínculo, por una temporada más, con el club Al Arabi de Qatar.


David Beckham a River

Hubo fotomontajes y tapas de diarios. Incluso Guillermo Tofoni, el empresario que negociaba su llegada, había dicho que "estaba cerrada en un 80%". Sin embargo, la posibilidad de que David Beckham jugara en River se esfumó rápidamente.

Fue hace apenas tres años, en 2014. Detrás de la negociación estaba la marca deportiva que sigue vistiendo al club de Núñez. "Por el momento, no veo el asunto con seriedad", decía Rodolfo D'Onofrio sobre la movida marketinera.

Sin embargo, el nombre de Beckham se sumó al de Guardiola, Edgar Davids (2009), Fernando Morientes (2009), Ronaldinho (2012), Fernando Guti (2012) y Alessandro Del Piero (2012), entre tantos otros, que se escucharon en pasillos, reuniones de Comisión Directiva y tribunas. Fueron algunos de los pases más fuertes pero que jamás llegaron a concretarse.

Fuente: Clarin