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Confirman que Menéndez desactivó el 0800 anti-droga

 El narcotráfico gana terreno en el distrito de Merlo, crece la sensación en los vecinos que los deelers son los dueños de la calle, y el ejemplo más palpable fue tan sólo hace unos días cuando se encontró el cuerpo semidesnudo de un hombre en la localidad de Pontevedra, salvajemente asesinado, y que los investigadores lo relacionaron con un ajuste de cuentas entre bandas de narcos.

El caso de Pontevedra se suma a los constantes casos en los barrios Libertad o Parque San Martín, que se convirtieron en zonas de las llamadas "cocinas" de la droga, para luego ser distribuidas en distintas zonas de la Ciudad de Buenos Aires.

Uno de los puntos para que Merlo se transformará en tierra de nadie, es la desarticulación de la línea gratuita y anónima para denunciar casos de drogas, dealers y narcos en general que tomó la administración del intendente Gustavo Menéndez.

Menéndez dejó en manos de la bonaerense el control del 0800, según lo confirmó a 24CON el doctor Rodolfo Vinciguerra (secretario general de la Fiscalía General de Morón).

Un sistema que se había instalado hace 17 años y que había dado grandes frutos y tranquilidad a la comunidad de Merlo para denunciar.

Antes los llamados eran recibidos por radio operadores que resguardaban la identidad del denunciante (anonimato) y registraban los datos más relevantes de la información recibida y eran enviadas semanalmente a la Fiscalía General de los Juzgados de Morón.

El jefe comunal no sólo dejó en manos de la policía esa vía de denuncia que dio durante 17 años garantías a la comunidad de Merlo, sino que ideó otra paralela que si quedó a cargo de la muncipalidad, que consiste en un sistema de "buzones para denuncias" instalados en entidades de bien público, donde los denunciantes son fácilmente identificados al depositar sus denuncias escritas en los buzones, sin ninguna seguridad de quién resguarda esa información.

No sólo los resultados fueron nefastos, sino que se vieron también comprometidas la autoridad de las ONG, que permitieron la instalación de buzones en los barrios más profundos donde no se pudo garantizar la seguridad de los buzones.

Uno de los hechos de amenaza a la comunidad, que más repercusión mediática tuvo, fue el de la sociedad de fomento del Barrio Los Vascos, en noviembre del año pasado.

La entidad barrial ubicada en la calle Carraza entre Ramallo y De La Cárcova, decidió voluntariamente sumarse al plan en octubre pasado y un mes después el buzón no sólo fue incendiado en la madrugada del 13 de noviembre sino que además quedó el registro de la amenaza en una nota escrita a mano pegada en la pared: "Sigan aciendo (sic) denuncias anónimas".

Vinciguerra señaló a 24CON, que ahora las denuncias traídas por la municipalidad son más esporádicas, una clara muestra del temor que hay para denunciar casos de narcotráfico, ante la posibilidad de ser descubiertos y conocerse la identidad del denunciante.

El gran interrogante que queda rondando es por qué el jefe comunal Menéndez decide que un sistema de denuncia contra el narcotráfico que durante más de 17 años fue efectivo, le dio seguridad y garantías a los denuncias, decidió dejarlo en manos de la policía bonaerense, un cuerpo que es seriamente cuestionado por la sociedad, y decidió deliberadamente pasar a uno en donde el denunciado queda en una posición más vulnerable a ser identificado por los delincuentes.