Por qué Chuck Norris es el meme más viral del mundo

 Veterano de guerra, campeón mundial de karate, estrella de cine y televisión, su vida se caracterizó por el éxito en todas sus incursiones. Sin embargo, el actor había caído en desgracia hasta que un día, a fines de 2005, se volvió un meme. Los detalles más curiosos de su "resurrección"

En los foros de la web SomethingAwful, los memes con Vin Diesel como protagonista se apagaban poco a poco. En 2005, tras su actuación desopilante en Una niñera a prueba de balas, se había vuelto foco de la mayoría de las bromas que circulaban en internet. Sin embargo, ya para diciembre descendía su popularidad.

Al notarlo, el usuario Ian Spector, creador de los "Vin Diesel Facts", solicitó sugerencias para reemplazarlo por otro personaje emblemático. En ese momento, no hubo dudas. Chuck Norris arrasó en la elección. Provocó casi unanimidad entre los votantes, en gran parte gracias a la parodia de Walker Texas Ranger que el célebre comediante Conan O'Brien ejecutaba en The Tonight Show.

Como resultado de la votación, Spector abrió el "Chuck Norris Fact Generator" en diciembre. "Las lágrimas de Chuck Norris curan el cáncer, pero él es tan malvado. Nunca ha llorado", fue el primero. Luego, le siguieron: "Chuck Norris no duerme. Espera". "La principal exportación de Chuck Norris es el dolor". "Chuck Norris ha contado hasta el infinito. Dos veces".

La maquinaria comenzó a funcionar y no se detuvo jamás. Chuck Norris como todopoderoso, como omnipotente, como indestructible. "Consistía en tomar una acción normal y combinarla con algo loco", dijo a The Huffington Post Spector, cuya peculiar iniciativa le valió un gran negocio.

Mientras estudiaba neurociencia cognitiva en la Universidad Brown, en Rhode Island, le ofrecieron publicar un libro que nucleara los mejores memes. "La verdad sobre Chuck Norris: 400 facts sobre el hombre más grande del mundo". Ese libro, en 2007, fue el primero de otros cuatro que le siguieron. Tres de ellos con 400 chistes. "Chuck Norris, más largo y duro: la crónica completa del hombre más mortal, más sexy y más bailable del mundo"-mucho más aún- con 1.500 bromas. En total, 3.100.

Chuck Norris, por su parte, recibió con los brazos abiertos ese arsenal inesperado de memes. Él mismo reconoció que le divierte, que le hace reír. "Las bromas pueden haber sido lo mejor que le ha pasado a la carrera de Chuck Norris. Son tan exagerados. Norris se toma todo tan en serio que no se lo toma en serio", analizó Grant Powell, experto en publicidad.

Pero... ¿quién es Chuck Norris?

En realidad, Chuck Norris se llama Carlos Ray Norris. Pese a que hoy se lo caracteriza con facultades sobrehumanas, atravesó una infancia signada por el acoso escolar. El hostigamiento, en general, iba dirigido a su descendencia, en parte irlandesa, en parte cherokee, en una época en la que no existía sensibilidad por el multiculturalismo. El anhelo de derrotar a los bravucones chocaba contra su timidez y su escasa condición atlética.

No fue hasta que se alistó en la Fuerza Aérea que Carlos se convirtió en Chuck. Tras ser enviado a la base aérea de Osan, en Corea del Sur, defendió a su país en la guerra que duró dos años. Mucho tiempo después, en 2007, fue nombrado Marine Honorario.

Multifacético, con intereses dispares, se transformó en un eximio luchador de artes marciales. Campeón mundial de karate, en 1962, inauguró su propia cadena de escuelas de Chun Kuk Do, un estilo de arte marcial inventado por él que combina todos los diferentes estilos de combate que adquirió a lo largo de su vida. A sus escuelas, en vez de niños, asistían celebridades de la época como los actores Steve McQueen y Bob Parker o Priscilla Presley, la esposa de Elvis.

Después de un récord envidiable de 183 victorias y solo diez derrotas, optó por el retiro. En ese momento, Norris, un ferviente conservador republicano que se proclamó en contra de la homosexualidad y a favor de la portación de armas en reiteradas ocasiones, conoció a Donald Trump y tuvo su única charla con él.

"Cuando lo conocí, me preguntó por qué me estaba retirando, a lo que le respondí: 'Donald, tengo 34 años y he tenido el título mundial por seis años, me quiero retirar ganador'". Trump lo meditó por un segundo y le respondió: "Eso tiene sentido para mí".

Después del karate, buscó un nuevo horizonte. Fiel a su estilo, uno completamente diferente: el cine. Su primer papel -menor- llegaría en 1969 en La mansión de los siete placeres, la última película de Sharon Tate antes de ser asesinada. Sin embargo, tres años después, durante una demostración de artes marciales, estrechó su vínculo con Bruce Lee, que le ofreció ser su rival en El furor del dragón. Ambos protagonizaron una pelea antológica en la que Chuck termina humillado por Lee, al punto de que le saca un mechón de su pecho.

Después de un largo recorrido cinematográfico, su salto a la pantalla chica marcaría el estrellato. Durante nueve temporadas con un éxito arrollador, protagonizó el ya clásico Walker Texas Ranger. 203 episodios en los que Norris se interpretaba a sí mismo: un ex combatiente, experto en artes marciales y justiciero, que lo llevaron a su pico de popularidad.

Tal reconocimiento alcanzó durante los 80 que llegó a tener su propia línea de jeans. Los Chuck Norris Action estaban pensados para escenas de peleas ya que, al parecer, no limitaban los movimientos de las piernas. De hecho, la empresa que los proveía, prometía su devolución en caso de que se hubieran roto o rasgado. A su vez, la consola más popular del momento, la Atari, compró los derechos de uno de los filmes del actor y lanzó al mercado el "Chuck Norris: Superkicks".

Sus años de gloria quedaron atrás, pero hace poco más de una semana cumplió 77 años. Los internautas alrededor del mundo lo festejaron con algunos de sus mejores facts. "En una ocasión, la muerte tuvo una experiencia cercana a Chuck Norris", dijo uno. "Nunca me gustó el sol. Por eso, lo prendí fuego", propuso otro. "Chuck Norris no cumple años, Chuck Norris le permite a la Tierra dar otra vuelta alrededor del Sol", señaló uno, más original. El meme que lo volvió al centro de la escena, a doce años de su creación, en la época más fugaz, no pierde vigencia.