Narcos asesinaron a un viejo kiosquero del barrio

 Un abuelo de 70 años que atendía un humilde comercio en la localidad bonaerense de Villa Centenario fue acribillado a balazos por cuatro delincuentes. La policía logró detener a uno de los peligrosos criminales.

Cuatro marginales asesinaron salvajemente a balazos a un anciano de 70 años, que atendía un humilde quiosco. El cruento suceso, que se hallaría relacionado a la venta de drogas, se registró en la localidad bonaerense de Villa Centenario, en el partido de Lomas de Zamora, y las autoridades policiales lograron detener a uno de estos chacales, a la vez que descartaron que el crimen haya ocurrido debido a que el hombre se resistió a un asalto en el comercio.

Voceros de los tribunales de Lomas de Zamora identificaron a la infortunada víctima como José Evaristo Vega, de 70 años.

Trascendió que el hecho se produjo en un quiosco situado en Juan Manuel de Lavardén al 700, en la esquina con la calle Amberes y a unos 150 metros de un arroyo de esa zona, en el sur del conurbano provincial, cuando los delincuentes interceptaron al septuagenario, a quien agredieron a balazos en la región toráxica. De inmediato, los forajidos huyeron y luego se escondieron en las calles del barrio.

Nosocomio

Momentos después Vega fue trasladado de urgencia al Hospital Oscar Alende, en Ingeniero Budge, pero finalmente dejó de existir a raíz de sus graves heridas.

Pesquisas policiales de la comisaría de Villa Centenario y del Comando Patrulla de Lomas de Zamora Norte comenzaron a rastrillar el citado vecindario, oportunidad en la que apresaron a uno de los malvivientes, llamado Juan Fernando, de 24 años, quien se desplazaba a bordo de un Peugeot 206 negro, patente GHJ 751.

Los servidores públicos de la seccional, dirigidos por el doctor Ramiro Guillermo Varangot, fiscal de la Unidad Funcional Nº 6, del departamento judicial de Lomas de Zamora, incautaron, en poder del maleante, una campera negra, que tenían manchas de sangre. Además, en el negocio, los policías habrían secuestrado un revólver Smith & Wesson 32 largo. Versiones sostienen que una vecina de Vega, luego de escuchar las detonaciones, salió de su casa para ver lo que sucedía, oportunidad en la que fue agredida a tiros por los delincuentes.