Policía molió a golpes a un joven discapacitado

 La increíbles situación tuvo lugar en el partido bonaerense de Pilar, y los efectivos dicen que lo confundieron con un delincuente. Tras la paliza, convulsionó en la calle y su madre radicó la denuncia en la Fiscalía del Talar de Pacheco.

"Lo que más necesito es justicia, porque va a haber muchos más ‘Santi’ si no se hace nada”, reclamó invadida por la angustia Mercedes, mamá de un joven de 19 años, que padece un retraso madurativo y que en las últimas horas fue presa de la saña de un grupo de policías de Pilar, que lo molió a golpes sin causa.

Semejante paliza le provocó convulsiones y hasta la pérdida de oxígeno, al punto que Santi ingresó a un centro de salud cercano en estado desesperante. A pesar de semejante infierno que lo azotó, hasta el momento la mujer no recibió respuesta de las autoridades. “Me quieren tapar la boca”, remarcó la desconsolada mujer.

Detalles del caso

A las 17.40 del último domingo, Santiago Escudero salió de su casa, del barrio La Pilarica, de Pilar, con sus botines en mano, corriendo ansioso rumbo a una cancha de fútbol ubicada a trescientos metros, donde lo esperaba su hermano, para jugar con un grupo de amigos.

Sin embargo, en el trayecto fue interceptado por personal policial local, que sin mediar palabra lo arrojó al piso y, tras reducirlo, comenzó a propinarle una sucesión de golpes brutales.

Al respecto, Mercedes, mamá del joven que sufre de un retraso madurativo, le relató a “Crónica” que“supuestamente la policía lo confundió con un delincuente. Ellos vinieron hasta mi casa y me dijeron: ‘Su hijo se descompensó’”.

La señora cuenta con angustia lo ocurrido: “cuando llegué al lugar, a mi hijo lo tenían en el piso. Mientras convulsionaba, un efectivo le ponía su borceguí en la nunca. Encima le habían tapado la boca con un trapo”.

Producto de las agresiones, el estado de Santiago era muy grave y debió ser trasladado de urgencia al Hospital Sanguinetti. En el camino la víctima recibió asistencia respiratoria y le colocaron un suero para disminuir las convulsiones, puesto que “por su cuadro estaba entrando en un paro cardiorrespiratorio”.

En la mañana del pasado martes, la mujer acudió a la Fiscalía del Talar de Pacheco, para radicar la denuncia contra los policías y mientras la investigación avanza, “el intendente, por medio de una representante, nos dijo que quiere ayudarnos. Pero yo le respondí: ‘¿Con qué nos puede ayudar, si lo único que tenían que hacer es protegernos y no golpearnos?’. Hasta ahora nadie se acercó desde la intendencia”.

Por lo tanto, Mercedes dejó en claro: “Quiero justicia, no que me den una limosna como una bolsa de mercadería para taparme la boca. Si la intendencia quiere hacer algo, que lo haga en las calles poniendo más cámaras, porque hay muchas cosas que están mal”.

Por su parte, Vanesa, tía del joven, remarcó que “es la misma policía por la que el intendente se llenó la boca diciendo que era la mejor fuerza de seguridad en Pilar. Ellos tienen orden de reprimir”.

Lo intimidaron también dentro del hospital

La agresión que sufrió Santi no terminó en la calle. En efecto, y siempre de acuerdo al relato de la madre del joven, Mercedes, ingresaron al hospital donde lo atendieron y, luego, lo interceptaron cuando salía junto a su familia.

“Entraron al hospital mientras mi hijo estaba intentando recuperarse, con la excusa que debían tomarle las huellas dactilares. Cuando él los vio, saltó de la camilla. Entonces, los doctores les dijeron que lo estaban atendiendo y no podían estar ahí. En ese momento una policía me dijo que era ‘una negra villera’”, sostuvo la mujer.

Pero el calvario no terminó en ese momento. Cuando se retiraron del centro de salud, los efectivos rodearon el vehículo en que se trasladaban y “hasta me empujaron cuando decidimos ir caminando”, concluyó Mercedes.


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