A Macri le robaron Caperucita y el ciervo: ¿Sabrá algo Ciro James?

Faltan la Caperucita y el histórico reno de Parque Tres de Febrero. Un ciudadano pidió informes pero hasta ahora... silencio en la línea.

Caperucita estaba en el bosque, en los jardines de Palermo. Era un monumento a un clásico infantil que ponía a Buenos Aires en una de las dos ciudades del mundo que le dedica esculturas a la historieta y los cuentos de fantasía. Ahora, desapareció.
Por más que le pregunten al Lobo si está o no está, no habrá respuestas.  En el lugar donde desde la década del 70 se emplazaba el monumento, quedó sólo un rectángulo de concreto y la placa que prueba que allí, hasta hace muy poco, estaba Caperucita.

 

Un abogado porteño pensó que, a falta de lobos, buenos serán los funcionarios para dar una explicación.  Elevó entonces un pedido de informe, amparado en al ley 104 de libertad de información, al jefe de gobierno Mauricio Macri, para que explique dónde y en qué estado se encuentra la escultura.

El letrado, Javier María Garcia Elorrio explicó a 24CON que cualquier ciudadano puede solicitar información sobre distintos aspectos del Gobierno de la Ciudad, “todos tenemos derecho a preguntar, la constitución de la Ciudad de Buenos Aires garantiza el acceso a la información pública. La ley 104 lo reglamenta. Yo le solicité al Jefe de Gobierno que me brinde información sobre el paradero de la estatua”.

“Y no es el único monumento que falta, el ciervo de Palermo tampoco está, se lo llevaron para arreglarlo pero no volvió y faltan placas en otros monumentos” explicó el profesional de la matrícula quién además aclaró: “Un periodista me dijo que el monumento estaba en la muestra de Carlos Thays en el centro cultural Recoleta. Pero Thays murió en 1934 y la estatua la trajeron al país en 1937, Thays y Caperucita nunca se conocieron”.

Frente al lago del Rosedal de Palermo -lindero al Museo Sívori-  estaba el ciervo de George Gardet,  uno de los más destacados escultores animalistas franceses de principios del siglo XX.

La obra, fundida en bronce a la cera perdida por René Fulda, de París, estaba compuesta originalmente por tres figuras de ciervos: el macho, la hembra y un cervatillo.

La escultura más pequeña, que representaba al cervatillo fue retirada para evitar su robo por el MOA (Monumentos y Obras de Arte de la Ciudad de Buenos Aires).Además, falta una pata de bronce de la hembra, que fue cortada y robada en 2003.

 

El pedido de informe que presentó el abogado se hace en cualquier Centro de Gestión y Participación ciudadana y no es necesario explayarse sobre por qué o para qué se requiere la información, el Gobierno está obligado a responder en no más de 20 días. Sino por medio de un amparo un juez puede obligar a los funcionarios a brindar la información, “Así pedimos los curriculums de todos los directores, secretarios y ministros y nos enteramos que un importante director, antes de asumir el cargo, vendía galletitas en Brasil y que otro dedicó toda su vida a vender cerveza” explicó el abogado.


Habrá que ver si las conversaciones cruzadas de Ciro James hacen alguna referencia al incierto destino de la incauta Caperucita y el inocente ciervo.

 

Herramientas
ImprimirEnviar por mailLetra
Redes sociales
Comentá esta nota: