Le ganó 3 a 1 a Yupanqui

Central Ballester volvió a la victoria

El volante, Núñez, metió dos asistencias y el goleador de la tarde, Falbo, no perdonó. El tercero, Vizcarra desde 30 metros.

En la previa del encuentro contra Yupanqui, Central Ballester se jugaba mucho más que un partido: debía dar el salto de calidad para quedarse con los tres puntos. En este 2009, los dirigidos por Marcelo Revuelta fecha tras fecha demostraban que el rendimiento colectivo del equipo mejoraba y siempre quedaba el sabor amargo porque no podían convertir las situaciones de gol que creaban. Pero, por la 25º fecha del Torneo de la Primera D, el sábado 21 de marzo, el "Canalla" pegó el gran salto y derrotó 3 a 1 a un apático Yupanqui.


Primer golpe
Desde el arranque, el DT apostó a ganador y salió a jugar con un esquema táctico más ofensivo: cuatro en el fondo, tres en el medio (uno solo de contención), un enganche y dos "tanques" arriba.

Si bien a Ballester le costó encontrarle la vuelta al partido, cada vez que manejaba la pelota al ras del suelo era mucho más que la visita, que apenas inquietaba con los movimientos de Rodrigo Béliz.

Cuando había pasado muy poco, a los 45’ una genialidad de Emiliano Núñez lo dejó a Gonzalo Falbo mano a mano con Migues y el goleador no perdonó. El gol tranquilizó a todos y llegó en un momento clave del partido: sobre el final del primer tiempo.

Le pasó el trapo
Luego del descanso, el "Canalla" le cedió el terreno y la pelota al "Trapero" y se paró a jugar de contra ataque. Los dirigidos por Sergio Miceli intentaban llegar a Izaguirre, pero el traslado del balón era torpe; aunque tuvieron un tiro libre y varios tiros de esquina que preocupaban más de la cuenta. Tanto fue así, que obligó a Revuelta a cambiar el esquema táctico, pasando a jugar con dos volantes de contención: Vizcarra (ingresó por Lescano) y Beto Pereyra.


La calma llegó a los 24’, cuando se repitió la fórmula del primer gol: Núñez habilitó a Falbo y el "Toro" nuevamente estampó su firma en la red. Este gol golpeó muy duro a  Yupanqui y levantó el ánimo y la confianza de Ballester.

Para sellar una tarde redonda, a los 40’, el “Chuno” Vizcarra clavó un terrible zapatazo desde treinta metros y terminó de liquidar el partido. Una distracción en el fondo de Ballester, Martins de Oliveira la capitalizó al máximo y convirtió el descuento cerca del pitazo final.

La suerte parece haber cambiado. La cortina de hierro que había en el arco rival se levantó y llegaron los goles. Se destapó Falbo; y lo más importante fue que llegó el triunfo que todos necesitaban: equipo, simpatizantes y dirigentes.

Leonardo Mazza
(Prensa CSyDCB)

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